
A caído el parche.
Tropezón con la pata de palo y se perdió el lorito.
Recibió hermosas palabras,
que lo colmaron de ternura y comprensión.
Dijo:
Sé que puedo, por difícil que resulte.
Mi tiempo es cruel.
Me estoy domesticando.
Me dejo.
Me voy encantado de ti!
Claudia Andino
