
Desde un largo tiempo a éste,
hoy puedo decir que dejé de ser prisionera.
Supe, que tengo el poder de librarme,
que solo fui prisionera de mi misma.
Y lo aprendo dia a dia.
Y permanezco.
Y es la brisa.
Y es el viento.
Soy ellos, en ellos estoy.
Y llego a todos.
A cada uno de los que quiero llegar.
Los que me quieren allí y los que nó.
Los que pierden el valor a sentir.
Los que no encuentran fuerza para enfrentar.
Los que quieren ser feliz.
Los que quieren vivir en libertad de Ser.
Los que quieren esperanza.
¿Soy la incógnita?
¿No puedo existir?
Pues; es hora de grandes confidencias.
De decir grandes verdades al oido.
Escuchen:
En un dulce amanecer, me conoceran.
Claudia Andino










